Alexander Copperwhite

Ciudad de niebla

Fantasía y ciencia ficción, Literatura y Ficción
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Libro kindle gratis para descargar. Género: Relato corto de misterio y fantasía

Primeros párrafos:
I – Éxodos
Enmudece la noche cuando las estrellas gritan sucesos que han ocurrido hace cientos de años, pero nosotros descubrimos sus destellos ahora. Las brisas que deambulan por la oscuridad, sueltas, arropan a los despistados y los guían a través de sus sendas misteriosas hasta llevarles a lugares que jamás se imaginaron, que jamás habían visitado y que jamás… existieron.
*
—¡Papá! ¿Falta mucho?
—No hijo… casi hemos llegado.
La madre miró al piadoso mentiroso y sonrió. Su amargo gesto de felicidad se había repetido muchas veces durante el viaje. Hacía ya días que el pequeño formulaba la misma pregunta, una y otra vez, y a cambio recibía la misma respuesta.
—¿Y estará la abuela? —preguntó el pequeño.
—Con una olla de puré de patatas y una bandeja de cordero asado —contestó la madre—. Como a ti te gusta.
El pequeño, conformándose, dejó de pensar en el largo camino recorrido. Sus tripas rugían desde hace tiempo, y la idea de comer carne con puré le sumió en un falso estado de felicidad. El carro en el que viajaban, medio podrido, apenas se sostenía de una pieza, mientras el traqueteo, los crujidos y el chirrido de la madera, les servían de música. El niño tiritaba y tatareaba al mismo tiempo que la sinfonía de su imaginaria orquesta. Y eso que nunca había asistido a un teatro.
Lo que dejaron atrás no era merecedor de nadie. Las casas quemadas, los perros apoderándose de las calles, el humo ahuyentando a los pájaros, la desesperación recorriendo los estrechos caminos y los soldados enfrentándose al pueblo que clamaba libertad. Al hundirse los ennegrecidos tejados, sonaban como llantos de niños consumidos por el viento; las ventanas crujían, precipitándose al suelo, las chimeneas se desladrillaban poco a poco y las barricadas en las calles y las callejuelas, acabaron convirtiéndose en ratoneras humanas y en trampas mortales, donde el ansia revolucionaria gorgojaba por doquier.

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